Tengo la cabeza llena de radiadores, pistones y cilindros de presión, como cualquier Alfredo Mario Ferreiro del siglo XXI.
Pero también tengo un sol al mediodía de verano
entre acacias olorosas
y otras cosas de la naturaleza:
flores de colores, fuego de hoguera, agua cristalina, un claro cielo estrellado, rutilante, la elemental tormenta, y sangre despierta en las venas.
Y te tengo aquí conmigo,
cuando estás y cuando no estás,
cuidando tu vivir a cada paso
del asombro y de la paz sombría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario